Los Santuarios de Animales denominados cómo tales nacen en Estados Unidos en 1995, para darle un hogar seguro a la vaca Emily.

A finales de ese año, la vaca Emily se encontraba en la fila de sacrificio de un matadero de Nueva Inglaterra, esperando su turno para entrar por las puertas batientes donde le esperaba la muerte. Seguramente su intuición le dijera que aquello no era bueno y de pronto se salió de la fila y echó a correr hacia la verja que rodeaba el recinto y con sus casi 700 kilos de peso saltó el metro y medio de altura que la separaba de la libertad.

Consiguió escapar y eludir a quienes las perseguían durante cuarenta días ocultándose en los bosques, pero lo curioso es que los habitantes de la zona y los ganaderos ayudaron a ocultarla y alimentarla con pacas de heno durante este tiempo, desorientando a la policía y a sus propietarios para que no la encontraran, sus ganas de vivir habían hecho mella en todos los habitantes de Hopkinton (Massachussetts).

La historia se propagó y llego a oídos de los fundadores del que sería el Santuario Peace Abbey y que consiguieron convencer al propietario del matadero para que se la vendieran, lo que se acordó hacerlo por 1 dólar de forma simbólica. Emily vivió en paz hasta el final de sus días en un pequeño santuario animal que disponía este centro dedicado a la formación para la vida no violenta.

Emily pasó de ser una vaca más, a convertirse en un ser individual que inspiró compasión a las personas con las que entró en contacto o conocieron su historia en todo el mundo, muchas de ellas dejaron de comer carne, y empezaron a considerar a los animales como seres que tienen emociones y sufren como nosotros.
Muchas personas en el mundo están siguiendo la estela de compasión que dejó Emily con su historia y las de otras historias semejantes y han decidido dedicar su tiempo y su dinero para salvar animales que han sufrido explotación de todo tipo y dar testimonio de ello.

Un santuario de animales es un conjunto de instalaciones adonde son llevados animales para que vivan y estén protegidos por el resto de sus vidas.

Generalmente son animales maltratados, animales rescatados de granjas de producción y mataderos, animales abandonados y/o con defectos físicos.

Los animales residentes en un santuario tienen la oportunidad de vivir tan naturalmente como sea posible en un entorno protector, intentando que se respeten entre sí.

Los santuarios actúan en beneficio de los animales y los cuidadores trabajan bajo la noción que todos los animales en el santuario, tienen la misma importancia que los humanos. En un santuario, se rechazan las acciones tomadas en beneficio humano a expensas de los residentes sin ser explotados de ninguna manera, ni como carne, huevos, leche, lana, ni como atracción.

Un santuario no es una granja escuela, donde se enseña que la explotación y el maltrato animal es algo aceptado y aprobado por la sociedad que debemos preservar para el futuro, en vez de erradicarlo.

A diferencia de los refugios de animales, los santuarios no buscan dar a los animales con individuos o grupos, en su lugar mantienen cada animal hasta su muerte natural siendo el Santuario su hogar, intentando que no se reproduzcan mediante la esterilización para poder dejar espacio a otros animales que lo necesiten.

Una de las más importantes misiones de los santuarios, junto con cuidar de los animales, es educar a la sociedad.
La última meta de un santuario debe ser cambiar la manera en que los humanos piensan en los animales y en como los tratan.

Un santuario no está abierto al público en el sentido de un zoo, aunque en algunos casos y no en todos se plantean de forma no habitual breves jornadas de puertas abiertas con grupos muy reducidos de personas. El santuario intenta no permitir ninguna actividad que pueda producir un estrés innecesario a los animales, para ello, realizamos además otro tipo de actividades de sensibilización como charlas, talleres, eventos de comida vegana, donde entendemos que es donde realmente se salvan, de forma potencial, el mayor número de vidas, abriendo la puerta a las alternativas éticas a la crueldad, el maltrato, la esclavitud y la muerte.

En España existen 16 Santuarios de Animales, siendo La Pepa uno de los dos que se encuentran en Andalucía, junto con el Santuario Refugio La Candela.